LA EMOCIÓN
"Cuando los sueños se hacen realidad, lo único que quieres es no despertar nunca" dice Álvaro Bautista
REUTERS 
Álvaro Bautista, en el circuito de Jerez.
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NOTICIA PUBLICADA EN EL PERIÓDICO EL 27 DE MARZO DEL 2006
Álvaro Bautista: el fan de Fernando Torres
. Cuando el piloto de Talavera aterrizó en el Mundial pidió el número 9 del goleador atlético, pero tuvo que conformarse con el 19 que luce en su Aprilia
EMILIO PÉREZ DE ROZAS
JEREZ
Es rubito, tiene sus cosas, sus detalles modernos, un look desenfadado, su sonrisa pícara y, sobre todo, unas ganas enormes de comerse el mundo. Álvaro Bautista, de 21 años, nacido en Talavera de la Reina, tierra de escasos motoristas, debutó en el campeonato del mundo tras proclamarse campeón de España de 125cc en el 2003 en una escudería que lucía los colores del Atlético de Madrid. De ahí, tal vez, el gafe que le persiguió la pasada temporada cuando, en el seno de un poderoso equipo y a los mandos de una puntera Honda, no tuvo demasiada suerte aunque consiguiera, eso sí, cuatro podios.
Cuando aterrizó en el campeonato, este muchachito listo y veloz, que ayer ganó el primer gran premio de su carrera, pero seguramente no el último, dominando a placer la carrera de 125cc del GP de España en Jerez, pidió el número 9, el mismo que luce su ídolo Fernando Torres. Pero ya estaba ocupado y debió de consolarse con el 19. Mira por donde, el dorsal de uno de los grandes mitos del motociclismo mundial, el norteamericano Freddie Spencer, capaz de ganar los títulos mundiales de 250cc y 500cc con Honda el mismo año: 1985.
"Ni siquiera habiendo recibido la visita de un ángel, que me hubiese pedido mi mejor sueño, hubiese podido escoger éste: ganar mi primer gran premio en Jerez, ante la mejor afición del mundo. Ha sido increíble y lo único que deseo en este momento es tener cinco minutos de soledad para darme cuenta de lo que he hecho". Bautista, repescado este año por Aspar, reconoció que habían planeado una carrera en grupo. "He decidido tirar desde el inicio y, cuando he visto que no me seguía nadie, me he sorprendido. Al final lo he pasado mal, pues los neumáticos no estaban para demasiadas bromas, pero he aguantado, ya que tenía un buen colchón de segundos".
El calor de la afición
Bautista no quiere cantar aún victoria. "Esto sólo acaba de empezar y seguro que seremos muchos los que nos pelearemos por el podio en cada GP", reconoció el piloto, que cuando pasaba por las curvas de Peluqui y Nieto se le ponían los pelos de punta por el apoyo de los aficionados. "No los oyes, pero te contagian las vibraciones, sabes que se mueven por ti, que te animan a ti y eso te da fuerzas". Bautista se detuvo, eso sí, en la primera curva del circuito en la vuelta de honor: "Había quedado allí con mis tres amigos íntimos de Talavera". Allí se abrazaron. No podrán ir a Qatar dentro de 15 días, pero les ha prometido que les llamará a los móviles en cuanto baje del podio. "Cuando uno comprueba que los sueños se hacen realidad, lo único que quiere es no despertarse nunca".
