REUTERS / J.P. Moczulski
Celebración. Alonso festeja la victoria en Canadá sobre el morro de Renault.

El delicado circuito de Montreal desnudó las carencias de los rivales
de Fernando Alonso

efe

En cabeza . El piloto asturiano, en acción por delante de Kimi Raikkonen (McLaren Mercedes), durante el Gran Premio de Canadá.

PUBLICIDAD
CRIPT type="text/javascript">

 

 

 

 

 

CRÓNICA PUBLICADA EL DÍA 26 DE JUNIO DEL 2006

Montreal también se rinde a la tiranía de Alonso y Renault

. El campeón asturiano ganó de principio a fin en el duro circuito de Montreal

MIGUEL MARTÍNEZ
Enviado especial / MONTREAL

Otra victoria más, un nuevo golpe a sus rivales, más ventaja en el Mundial. Solo la constancia de Michael Schumacher, capaz de apartar a Kimi Raikkonen del segundo puesto en la última vuelta, impide a Fernando Alonso disfrutar con antelación del segundo título. El asturiano y Renault mostraron en Canadá toda su fortaleza al tiempo que el delicado circuito de Montreal desnudó las carencias de sus rivales en una carrera que ganó en emoción cuando el coche de seguridad aglutinó todos los coches a falta de 10 vueltas.

La carrera alcanzó su tramo final bajo el dominio de Fernando Alonso cuando el circuito Gilles Villeneuve demostró por qué es tan exigente con los frenos, por qué la escasa carga aerodinámica para aprovechar las rectas hace tan inestables los coches en las frenadas y los pasos por curva. Todos, absolutamente todos los pilotos, iban de susto en susto en cada vuelta. Fernando Alonso había logrado tomar una ventaja de 23 segundos sobre Kimi Raikkonen y de 42 sobre Michael Schumacher cuando el canadiense Jacques Villeneuve estrelló su BMW contra el muro de la séptima curva.

EMOCIÓN INESPERADA
El hijo del malogrado Gilles Villeneuve --de quien toma nombre el circuito-- quedó con los restos del BMW en mitad de la pista y el coche de seguridad hizo su entrada para neutralizar la carrera. El reagrupamiento dio una emoción inesperada al gran premio. Alonso se encontró con tres coches doblados --Ralf Schumacher, Jarno Trulli y Nick Heidfeld-- que le separaban de Kimi Raikkonen, lo que, con la picardía de otras ocasiones, aprovechó para tomar una ligera ventaja. Dejó escapar el coche de seguridad y por sorpresa comenzó a acelerar a tres curvas de la recta de meta. Para cuando el latigazo llegó a Raikkonen, el finlandés había perdido tres segundos con el asturiano.

Lejos de aprovechar la ocasión para intentar rebasar a Alonso, Raikkonen perdió la segunda plaza ante Michel Schumacher. No fue el día de Kimi. El finlandés arrebató el segundo puesto a Giancarlo Fisichella en la salida, intentó adelantar a Alonso en la vuelta 11 --llegó a ir en paralelo al final de la contrarrecta al aprovechar una pasada de frenada del asturiano-- pero perdió todas sus opciones en los repostajes.

Al primero de ellos llegó con fundadas esperanzas de regresar a pista por delante de Alonso. El piloto de Renault había entrado una vuelta antes con un segundo de ventaja y el finlandés fue casi dos segundos más rápido que el asturiano en la vuelta que completó antes de entrar en su garaje. Pero la rueda trasera de su McLaren no salió a la primera y empleó cinco segundos de más. En la segunda parada el error fue suyo: caló el coche y perdió otros cinco segundos extra.

PROBLEMAS DE ESTABILIDAD
El día acabó por estropearse para el finlandés cuando, en la última vuelta, se pasó de frenada en la primera curva y Michael Schumacher le arrebató la segunda plaza. El alemán partía con pocas opciones de podio. Ferrari y Bridgestone erraron los cálculos al elegir las gomas. Pensaron que el reasfaltado del circuito de Montreal dejaría la pista más abrasiva y eligieron un compuesto demasiado duro de goma. Sus problemas de estabilidad fueron evidentes durante todo el fin de semana y la scuderia optó por una estrategia que intentara compensar el error: una sola parada para Felipe Massa y dos para Schumi, aunque con una primera entrada en el box muy tardía.

Cargado de gasolina, Schumacher no pudo pasar del quinto lugar en la calificación e incluso en la arrancada del gran premio perdió dos posiciones en favor de Rosberg y Montoya. Pero la suerte acompañó al alemán. Rosberg abandonó tras un toque con Montoya y el colombiano se retiró por accidente poco después. Además, Giancarlo Fisichella, que arrancaba segundo, fue castigado con un drive through --paso lento por la calle de boxes-- por adelantarse a los semáforos en la salida. Así que Schumacher, que llegó a dejar la marca de sus neumáticos en el muro de los campeones, heredó la tercera plaza hasta que, en el último giro, Raikkonen le regaló la segunda.

Sólo de esta manera puede mantener vivo un Mundial que Fernando Alonso domina con tiranía: 84 puntos de 90, seis triunfos, cuatro de ellos consecutivos. Ni siquiera Schumi puede seguir ese ritmo.