
GRÁFICO. Pulsa sobre la imagen para acceder al gráfico del R-26.
EL GRAN CAMBIO
El vehículo ha perdido las branquias porque no precisa tanta refrigeración
EL RODAJE
El bólido ha soportado 15.000 kilómetros con el motor a pleno rendimiento
LA CONFIRMACIÓN
"Tenemos la máquina y los hombres para ganar", dice el presidente de RenaultF1
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REPORTAJE PUBLICADO EL DÍA 7 DE MARZO DEL 2006
R-26, el clon prodigioso del campeón
• El nuevo Renault, copia a escala del monoplaza del 2005, es un coche rápido, fiable y fácil de conducir
E. PÉREZ DE ROZAS / Barcelona
J. DE LA PUENTE / Oviedo
En Enstone (Oxfordshire), sede británica de la factoría Renault, amanece un día frío y gris. Es viernes, un día cualquiera más para la mayor parte de los vecinos de esta pequeña localidad, situada a 15 millas de Oxford, donde tiene su residencia Fernando Alonso. En las calles, todo es tranquilidad. Nada que ver con lo que ocurre en el interior de la factoría donde trabajan 650 personas a un ritmo frenético con el objetivo de conseguir un bólido que les permita volver a ser campeones del mundo en el 2006.
Hoy se ha convocado una reunión extraordinaria y urgente, diez días antes del inicio de la temporada en Bahrain, en la que estará Alonso junto con los 50 ingenieros que trabajan en la fábrica, para conseguir el último ajuste del R-26, para lograr ese punto más de potencia que puede permitir un adelantamiento, para afinar una mínima mejora aerodinámica que haga al coche más competitivo, para contrastar un nuevo compuesto para los neumáticos que permita arañar una décima al crono, ese instante que puede ser determinante en una pole, en un GP, en un Mundial. La jornada será larga.
Un coche a toda prueba
El nuevo R-26 es un coche ya contrastado, ha rodado más de 15.000 kilómetros a gran rendimiento con el nuevo motor. Parece el coche más solvente de los test de pretemporada, pero siempre se puede conseguir más, conscientes todos de que, al igual que ocurrió el pasado año, son los favoritos para las primeras carreras. "El año pasado nos fue de maravilla al principio y, cuando tuvimos el bache, nos mantuvimos arriba de la clasificación gracias a la ventaja adquirida", recuerda el propio Alonso.
El tercer piloto de la marca, el finlandés Heikki Kovalainen, ha sido el que más kilómetros ha tenido que recorrer durante la pretemporada, más de 6.000. Entre los tres conductores de Renault han rodado cerca de 20.000 kilómetros, sin grandes problemas, en los que el coche se ha comportado como un clon a escala de su hermano mayor: rápido, fiable y fácil de conducir.
No es extraño. En Renault saben que para conseguir la regularidad que exige un Mundial es mejor tener un coche notable en todo que uno que sea sobresaliente sólo en en algunos aspectos. Esa fue la fórmula del éxito que les permitió obtener el primer doblete de su historia (campeones de constructores y pilotos), y a eso es a lo que se vienen encomendando, desde hace 20 meses en el caso de la fábrica de motores de Viry Chatillon, y desde hace 15 en Enstone, donde se fabrican los chasis y hoy se revisa a fondo el R-26.
El diseño de Tim Desham es una evolución agresiva del coche del pasado año, en el que se ha tratado de optimizar todos los elementos y la aerodinámica, teniendo en cuenta las dimensiones más pequeñas del nuevo motor. Externamente, el cambio más visible está en que el coche ha perdido las branquias del año pasado porque, al tratarse de un motor menos potente, no necesita tanta refrigeración. También cambia el alerón posterior. Ahora es más pequeño porque, tras la pérdida de potencia, no se precisa tanta tracción.
Acaba la reunión. Todo está listo para Bahrain. El programa para el desarrollo del R-26 será similar al del año anterior, que culminó con los últimos cambios en el GP de China, que ponía fin al Mundial y que terminó con la victoria de Alonso. Acaba el día y comienza para todos una nueva aventura.
Patrick Faure, presidente de Renault F-1, telefonea para saber como ha ido todo. "Perfecto", le dice Bob Bell, director técnico de la escudería. "Tenemos la máquina y los hombres para ganar, debemos estar orgullosos del trabajo hecho", explica Faure, mano derecha del poderoso y exigente Carlos Ghosn, el nuevo presidente de Renault.
